
Es cierto que de una forma casi infantil todos buscamos un lugar en el que cobijarnos, un lugar en el que alejarnos de todo y junto a alguien ocultarnos creando un lugar seguro. Por eso cuando somos pequeños construimos casas ficticias, cabañas donde nos metemos y creamos nuestro mundo particular.
Cuando he visto este hotel he pensado que debe de ser agradable dormir ahí, y en seguida he pensado que es ideal para montar un negocio en el terreno de mi hermano Nayo o de mi amigo Guille.
En fin..., ¿que os parece?
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